martes, 3 de febrero de 2009

El último suspiro


Frágil…
Así te veo. Así te siento.
Recostado sin vida en mi regazo.
Resisto unos instantes, mas no puedo contener mis lágrimas otro segundo.

Te acaricio con suavidad y cuidado.
Y ahí sentada con hipnosis contemplo la escena.

Te hablo, me confieso y anhelo que me percibas,
pero ya no queda nada.

Me niego a aceptarlo.
Aún te escucho, y tú me ves.
Entonces ¿Qué nos separa?

Esto no tiene sentido
¿Acaso no estoy dormida?

Cuando al fin comprendo
que el llanto no retornará tus latidos,
resignada, me doy ánimo y continuo.
Debo proseguir con lo que falta.

Un último esfuerzo por ti
y la amilanada paz para mi.

sábado, 31 de enero de 2009

Fábula de los tres hermanos

Canción de Silvio Rodríguez




De tres hermanos el más grande se fue

Por la vereda a descubrir y a fundar

Y para nunca equivocarse o errar

Iba despierto y bien atento a cuanto iba a pisar

De tanto en esta posición caminar

Ya nunca el cuello se le enderezó

Y anduvo esclavo ya de la precaución

Y se hizo viejo, queriendo ir lejos, con su corta visión

Ojo que no mira más allá no ayuda el pie

óyeme esto y dime, dime lo que piensas tú

De tres hermanos el de en medio se fue

Por la vereda a descubrir y a fundar

Y para nunca equivocarse o errar

Iba despierto y bien atento al horizonte igual

Pero este chico listo no podía ver

La piedra, el hoyo que vencía a su pie

Y revolcado siempre se la pasó

Y se hizo viejo, queriendo ir lejos, a donde no llegó

Ojo que no mira más acá tampoco fue

óyeme esto y dime, dime lo que piensas tú

De tres hermanos el pequeño partió

Por la vereda a descubrir y a fundar

Y para nunca equivocarse o errar

Una pupila llevaba arriba y la otra en el andar

Y caminó, vereda adentro, el que más

Ojo en camino y ojo en lo por venir

Y cuando vino el tiempo de resumir

Ya su mirada estaba extraviada entre el estar y el ir

Ojo puesto en todo ya ni sabe lo que ve

óyeme esto y dime, dime lo que piensas tú

jueves, 29 de enero de 2009

Gritos, gritos y un iracundo latido


Estoy atrapada en mi propia felicidad,
el regazo que por tanto tiempo me protegió
ahora embiste contra mi.

No soporto más ¿Por qué condenan mi inocencia?
Intenté no fallar y a su lado siempre estuve,
ahora que mi convicción se quiere suicidar
decidieron menoscabarme enviándome al final.

Finiquitar es la palabra que gira en mi cabeza,
dejar de sentir, olvidar y sucumbir
son mis deseos y a la vez mis miedos
¿Qué más puedo confesar? eso es los más concreto
que mi alma alcanzó a mencionar.

Un día en este lugar se convierte en una tortura
si sola debo luchar contra los que esperan
que tropiece, para reprocharlo sin vacilar.

Una noche sin sufrimientos no es posible
en estos momentos,
además el día con lamentos es eterno
y de segundos lentos.


Así me siento, estoy cansada de todo. De mi familia, de lo que hago, de fingir y por sobretodo de mi. Siempre debo ser fuerte, lo soy, muchos me necesitan y se apoyan en mi, no puedo fallarles, pero en estas condiciones no puedo ayudarme ni a mi.

Quiero cerrar los ojos y no abrirlos más, necesito apoyarme en alguien y meditar, decidir al fin y continuar.

miércoles, 28 de enero de 2009

Ojos de cristal


Remotos recuerdos llegan a tu mente,
sonríes con los ojos derramados en lágrimas,
procuras encontrar alguna respuesta…
pero solo te encuentras a ti,
sentada en un vaivén perpetuo.

Te preguntas ¿cómo llegaste allí?
Quizás siempre perteneciste a ese lugar
o poco a poco caminaste sin notarlo.
Sea cual sea el camino que utilizaste
ya estas ahí, sentada con la cabeza hacia abajo
y las manos atadas.
En esa posición no queda más que pensar…

Yo te veo desde mi ventana.
Lejos y en la oscuridad adivino tus ojos de cristal.
Quisiera correr hasta ti y abrazarte
pero no es necesario, pues sabes que estoy contigo.
Ahora es tu momento de reflexionar.

Toma tu tiempo, la naturaleza esta de tu lado,
el ocaso prolongará su fin para verte reír,
y la ventisca no cesará hasta que tu corazón este en paz.
Medita tranquila, variadas almas te estamos susurrando.

No olvides que la llave de ese lugar esta en tus labios.
Grita al viento la resolución de tu desazón
y estarás junto al mundo otra vez,
esparciendo alegrías y mirándonos
como solíamos ver.
Te quiero mucho y siempre contarás con mi corazón

jueves, 22 de enero de 2009

Mi niño, mi vida y mi luz


Lo eres todo para mi y a la vez no debo ser nada para ti.
No creo todo el daño que causo en tu frágil espíritu de ángel.
Ver tus ojitos al despertar me hace recordar que este vacío no es del todo desierto.
Tus deliciosas risas amortiguan mis caídas y me entregan el ánimo para alzar el vuelo.

Tanta inocencia no es creíble. Me espanta que puedas abrumarte con semejante maldad. Cada día es para ti un instante para descubrir, y para mi el sombrío momento para mostrarte que tu mundo de fantasía solo existe dentro de ti , que no debes jamás irte de ese lugar. No permitas que nadie te haga marchitar, ni siquiera yo con mi continuo malestar. Mil veces he de disculparme contigo para que mis palabras tomen sentido, pero debo gritarlas otras mil más para poder sentir un pequeño alivio.

A mi vida has traído muchas alegrías, y las tristezas no las causaste tú. No se cómo puedo ser tan injusta contigo. A pesar de todo siempre estas para mí con tu carita de pregunta, esperando a que yo te diga algo, lo que sea, si de cualquier manera, lo que yo te diga te sorprende e intriga.

Espero que cuando crezcas puedas comprenderme, yo te quiero más de lo que me quiero a mi misma, y me aterra que llegue el día en que
no estemos juntos.

Con mucho cariño y amor
tu tía
hermana
y madre.

domingo, 18 de enero de 2009

¿Tú sabes amar?


Vacía
¿Acaso estoy vacía?
¿A dónde se encuentran mis verdaderos sentimientos?
¿Por qué están escondidos?

Ya no quiero vivir más con un corazón de metal,
se hiela cuando necesito querer
y late para hacerme sufrir;
para recordarme que jamás podré amar.

Me impone su sentencia,
me condena a pagar mis errores con un marchito corazón.

Ya no quiero vagar más como alma en pena.
Ese es mi destino, lo se, pero no lo acepto.

No quiero ser quien soy.
Poseer el secreto del universo,
no traerá calidez a mi frío cuerpo y
no me cobijará cuando tenga miedo.

Mas no se asusten por lo que les acabo de confesar,
pues no siempre me siento así de mal.
Cuando escribo mi corazón late con fuerza,
pero cuando llego al punto final,
nuevamente dejo de sentir.

Por tanto, cada vez que me vean seguiré
siendo un trozo de hielo que razona bien,
y nadie podrá ver que soy una persona
de verdad…

Porque las personas tienen sentimientos
¡Y yo no se amar!

viernes, 16 de enero de 2009

El rocanrol de los idiotas

Me encanta esta canción, por varios motivos, pero en especial por la forma en que se cuenta la historia.


Yo no tenía ganas de reír
Tú reías para no llorar
Yo le guiñaba un ojo a mi nariz,
Tú consolabas a tu soledad.

Yo sin ninguna escoba que vender
Tú con mil y una noches que olvidar
A mí no me quería una mujer
A ti se te moría una ciudad.

Tú habías perdido el último autobús
A mí me habían echado de otro bar
Los mismos alfileres de vudú
El mismo cuento que termina mal.

Pero quiso el cielo bautizar el suelo con su gota a gota
Y con champú de arena para tu melena de muñeca rota
Y tu mirada azul me dijo a cara o cruz
Y mi alma de tahúr lo puso a doble o nada.
Y los peces de colores de mis botas
Y tus marchitos zapatitos de tacón
Locos por naufragar, salieron a bailar
Al ritmo de la lluvia sobre las capotas
El rocanrol de los idiotas.

Yo no venía de ningún país
Tú ibas camino de cualquier lugar
Conmigo no contaba el porvenir
De ti no se acordaba el verbo "amar"
Yo no jugaba para no perder
Tú hacías trampas para no ganar
Yo no rezaba para no creer
Tú no besabas para no soñar.

Y sin equívocos de vodevil
Ni alertas rojas en el corazón
El dios de la tormenta quiso abrir
La caja de los truenos y tronó
Porque quiso el cielo acariciar el suelo con su gota a gota
Y con champú de arena para tu melena de muñeca rota
Qué disparate de partida de ajedrez con
un partenaire adicta al jaque mate

Y tu bolso como un nido de gaviotas
Y mi futuro con pan duro en el cajón
Locos por naufragar, salieron a bailar
Al ritmo de la lluvia sobre las capotas
El rocanrol de los idiotas.

Capeando el temporal, salieron a bailar
Como dos locos bajo el chaparrón de notas
Del rocanrol de los idiotas.

El rocanrol
El rocanrol de los idiotas
Como tú y como yo
El rocanrol de los idiotas.

Se marcó la calle con aquel detalle de dejarnos solos
El rocanrol de los idiotas.

Y por casualidad comenzó a tocar la flauta de Bartolo
El rocanrol de los idiotas.

Go Johnny go, go, go.
El rocanrol de los idiotas.
All you need is love.
Y bailar el rocanrol de los idiotas.

A vam ba baluba balam bam bu. Tutti frutti.
El rocanrol de los idiotas. Don't worry
El rocanrol de los idiotas.

domingo, 11 de enero de 2009

lunes, 5 de enero de 2009

¡Quedar realmente en blanco debe ser una tortura!


Blanco
Es todo lo que pasa por mi mente
¡Estoy en blanco!
Allí en un rincón,
anhelando pensamientos sensatos;
con las manos en mi cabello y los ojos cerrados
intentando recobrar la conciencia.

Enhiesta y firme sobre la alfombra logro percibir
un fragmento de lo que alguna vez fue mi juicio,
se mueve torpemente de un extremo a otro,
en una larga agonía.

¡Quieto!
Te suplico no te vayas.

Pero hace caso omiso a mi petición y desvanece.
Ahora en verdad todo es blanco.
Es agradable, produce paz,
me recuerda a las nubes, todas flotando en el inmenso cielo
sin apuros, difundiéndose sutilmente.

¡El cielo!
Tantos misterios que jamás descubriré.
Es hermoso en las noches de verano,
verlo recostada sobre la arena es un regocijo,
escuchar el mar, sentir el viento en mi piel.

Disfrutar de aquellos misterios
da musicalidad a mi parsimoniosa vida.

A veces creo que me faltan aventuras,
quizás unos matices. No me vendrían mal.

¡Pero cuánto le temo a los cambios!
No me agradan, solo me producen terror.

…

Algunas veces me gusta cerrar los ojos y crear historias
que de ningún modo serán realidad, pero me divierten.
También arreglo las anécdotas, para reírme unos segundos.
Me escondo en los libros, para solazar mis viajes y noches.

¡Qué manera de evadir la realidad!
¿Y quién no lo hace?

Vaya se supone que mi mente estaba en blanco,
probablemente solo estaba distraída.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Sigamos durmiendo


No puedo terminar el año sin agradecer a todas las personas que me acompañaron, son muy especiales para mí.


Mis secuaces amigas, que admito no fue fácil pero aquí estamos juntas igual, siendo cómplices de nuestras locuras, riendo de nuestra forma de ser, recordando lo que fuimos y planeando lo que seremos.


Los adorables abrazadores, realmente fue un cambio radical en mi personalidad conocer a cada uno de ustedes, me han enseñado tantas cosas, que quizás sabía y que me avergonzaba demostrar. Somos muchos, una gran familia, y cada integrante esta presente en mi corazón.


Mis pequeños científicos, en verdad sufrimos con cada clase. ¡Qué dolor de cabeza! Pero tranquilos algún día comprenderemos que la derivada es nuestra amiga y dejaremos de ser caos, para ser un período de orbita cuatro. No olvidaremos nunca al profe Muñoz y su risa de niño travieso, al profe Valdivia y su impresionante parecido al actor de la película "Volver al futuro" y al profe Rogan y su paciencia y debilidad por nuestras galletas. (Debemos poner en un altar a Unix)


Los compañeros de la fundación Balmaceda; que apesar de la distancia siempre recibo su apoyo. Fue una bonita experiencia y reconozco que extraño a Manuel y su ¡Ya Okey!


Mi curso que me soportó cuatro años, aprendieron a conocerme y yo aprender de cada una, ahora que ya no estaremos juntas los lazos se hicieron más fuerte, así que no importa la división.


Los profesores, que afiataron su relación con nosotras y ahora se convirtieron en amigos que nos dan la libertad de que nosotras escojamos y que avancemos autónomas en la vida, pero siempre ellos detrás con los brazos abiertos para sujetarnos si nos caemos. Inspectoras, con las que tanto peliamos en la revolución pinguina y ahora somos yuntas. Los auxiliares, que nos aceptan todos nuestros caprichos y con los que pelamos en los ratos libres.


La comunidad rearina que nos demostró todo su apoyo, muchas ya eran nuestras amigas, pero conocimos a muchas otras más, que creyeron en nosotras.


Mi familia, un apoyo fundamental, muchos fueron los enojos por mi ímpetu y anhelos de ser aún más independiente. Este año volví a madurar de golpe, pero de eso saco cosas muy positivas, aprendí formas de vida, a escoger como quiero ser yo cuando tenga mi propia familia, a ser mamá, confidente, psicóloga, parvularia, enfermera, etc. A repartir mi tiempo y a colaborar para que juntos las cosas resulten mejor.


A ti amigo, Bra, que no puedo ponerte en una categoría, porque no te conocí en mi vida habitual, pero si has sido muy importante, me has apoyado en todo, me has escuchado, y por sobretodo me has querido tal como yo soy.


Siento que se me olvidan muchas personas y les pido disculpas, pero ahora se me hace difícil recordarlos a todos.



El fin…

¿Esperado o nostálgico? o ¿Acaso no las dos?

Tantas historias tejidas con fino hilo dorado.

El mundo me vio dormir y ahora me desperté de aquel profundo sueño
para comenzar otra etapa.

¿Estoy lista?

No lo se

Será difícil… ¡eso ya lo se!

Pero no estaré sola
No lo estoy, estas tú, ellas y aquellos.

Volviendo a mi sueño, me parece haber estado dormida el año completo
porque todo lo vivido últimamente se parece más a un cuento de hadas que a la fría realidad.

Si todo ha sido un sueño, intentaré dormir más temprano esta noche.
Quiero empezar este enigmático año soñando otra vez.

Si has sido parte de mi sueño,
espero que me sigas acompañando en cada loca historia,
que deleitó mi día a día
y que hoy bosqueja una dulce sonrisa en mí.

¡Feliz año nuevo para todos!

lunes, 29 de diciembre de 2008

¡Basta!


Comprendo que no entiendan lo que esta escrito aquí, son ideas sueltas que no pude unir lógicamente, pero que necesitaba decir, necesito respirar, ver felices a los que amo y ser libre.



Vueltas y vueltas, todo esta girando,
sus caras me parecen retorcidas bajo las líneas que cortan mi visión.

Basta, no más … no más

¿Acaso no ves que mis ojos se han nublado?
Tus palabras ya no penetran mi piel
Tus ideas llegan directamente al corazón

¡Mírame!
Mírame nuevamente.
¿Me ves?
Yo solo veo un desierto
Tus sufrimientos me han secado
Tu infelicidad me recuerda un árido horizonte infernal.

¡Déjame!
Solo un instante
Déjame respirar

Mas no me abandones, te quiero demasiado para estar lejos de ti.
Anhelas lo mejor para mi y yo deseo ser libre a tu lado.

¡Es tan confuso!

¡Levántate!
Después de tantos tormentos
¡Párate!
Se tú
¡Libérate!

(Aunque ese despertar me atemorice
y sea mi final, o quizás sea el comienzo)

Me siento fuerte; no lo soy
Pero qué importa.
Confía en mí
Intentaré seguir tu ritmo,
Caminaré a tu lado,
pero no critiques mi torpe andar.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Tres Pasos Para la Superación Plena

Leí un libro de Carlos Cuauhtémoc Sánchez “Un Grito Desesperado”. Me agrado bastante, comparto la mayoría de las ideas plasmadas en él, y me gustaría que ustedes vieran un poco de lo que a mi me dejó meditando. Escribiré el texto igual al original porque no quiero que tenga ninguna intervención según mi punto de vista.

Las formas en las que las “verdades” se nos dan son extraordinariamente variadas, bien que por lo mismo existe el gran peligro de quedar inmune a ellas. Casi cualquier persona ha escuchado muchas a lo largo de su vida y eso les hace suponer que lo saben todo. Por eso es tan difícil aconsejar a un adulto y por eso las personas adultas se superan con tan vergonzosa lentitud (en comparación con la celeridad con la que los jóvenes se superan).

Todo lo que digas a la mayoría de los adultos respecto a cómo mejorar son sentencias que de una u otra forma ya conocen; pero no es suficiente con manejar los conceptos o recitarlos como predicador; hay hombres que atesoran toda la sabiduría del éxito y sin embargo son unos perfectos fracasados.

Así pues, es imprescindible leer mucho, documentarse ávidamente y, al hacerlo, seguir cuidadosa mente tres pasos para que todas las leyes leídas funcionen:

Primer Paso: “DOBLEGA TU ORGULLO”
Imagina que estás al borde de una montaña, justo en el punto en que si das un paso más caerás al precipicio. Te detienes y miras. Frente a ti, cerca pero inalcanzable, se halla otro monte con verdes prados; puedes verlo perfectamente, pero no puedes cruzar. Necesitas un puente. Exactamente así está la gente que presume de poseer sabiduría, pero que es desdichada. Conoce y es capaz de mencionar los secretos para triunfar, pero no puede vivirlos. Se halla al borde del precipicio y, aunque vislumbra la montaña de la superación con toda claridad, ésta forma parte de su entendimiento pero no de su vida. Le falta u puente para poder cruzar hacia ella: PUENTE DE LA HUMILDAD.

Cunado escuches consejos de amor reconócete imperfecto; por más que te quieras a ti mismo, date cuenta de que aún te falta mucho por aprender y que incluso un niño puede enseñarte si eres receptivo. Sensibilízate y deja a un lado el orgullo y la vanidad. No pierdas el tiempo murmurando sobre las apariencias. Evita a toda costa distraerte haciendo críticas insanas en relación con el aspecto o voz del orador en una conferencia; no te recrees inútilmente buscando errores al estilo de un escritor; no te burles de las expresiones confusas; no censures los defectos del maestro. Sé humilde y permanece atento para que seas capaz de traspasar la densa niebla de las apariencias y recibas el chispazo de la luz que se te dará. Tú vanagloria puede impedirte entender hasta las verdades más evidentes. No seas como los necios que se creen superiores al que está narrando una historia sólo porque ya la han oído antes y se adelantan ufanos contando el final.

Exclúyete y aprende.

Nunca pienses “es obvio”, “eso yo, ya lo sabía”, “no es nada para mí”, “tanto para llegar a algo tan conocido”. Los adultos estancados repiten estas frases con frecuencia. No basta con saber cosas, hay que vivirlas. El que abre su mente es sencillo de corazón y guarda silencio dispuesto a prender, consigue asimilar lo que el ufano sólo consigue oír. No hay otro primer paso hacia la grandeza: doblega tu orgullo.

Al hacerlo comenzarás a cruzar el puente de la humildad y entonces ocurrirá en ti el fenómeno ineludible: te sensibilizarás y conmoverás. Incluso llorarás. Cuando el orgulloso logra quebrantar su ego, se emociona y con lágrimas en los ojos reconoce: ¡Realmente es grande y poderoso esto que escucho; yo lo sabía pero nunca lo había meditado tan a fondo! Y sólo entonces empieza a creer.

Segundo Paso: "PERSEVERA EN SOLEDAD"

¿Qué hay del otro lado del puente de la humildad? ¿Qué ocurre en la mente humana después de que lo cruza, se conmueve y llora?

Se pisa un prado en el que podemos vivir en carne propia los conceptos de superación y nos inundan enormes deseos de cambiar. Anhelamos ser mejores, hacemos planes, nos abrasa la llama de la automotivación y nada más. Casi siempre hasta ahí llegamos para después de unos días regresar por el mismo puente rumbo a la mediocridad de antes, sólo que ahora creyendo tener la experiencia y la sapiencia de palabras hermosas, aunque inútiles.

Lo anterior nos ocurre al volver a las actividades y problemas diarios después de un retiro espiritual, una conferencia o la lectura de un libro que nos hizo reflexionar.
Es un fenómeno del hombre ordinario: siempre olvida sus propósitos y vuelve a ser como antes.

Si quieres superarte, debes tener la precaución de no regresar.

Una vez que aprendas algo y te propongas aplicarlo, hay que dar el segundo paso: Luchar en soledad para interpretar a tu modo los conceptos.

La filosofía del éxito es como un perfume que no puede olerse hasta que no lo combinas con tu propia esencia. No aceptes sin pensar las cosas que te digan porque sería igual que si no se te hubieran dicho. Sólo cuando dilucides a tu manera las teorías de otros las convertirás en tu verdad.

Al llegar a este punto debes entablar largas pláticas a puerta cerrada contigo mismo; debes orar, meditar, relajarte, hacer que los conceptos penetren en ti, llegando a tus propias conclusiones, poniéndote de acuerdo contigo y nada más que contigo de la manera en que aplicarás en tu vida lo aprendido. Esta práctica en soledad es imprescindible y debe ser constante, debe volverse un hábito.

Hay mucha gente que le teme a la soledad, que apenas se ve apartada enciende la televisión o llama algún amigo por teléfono; es gente que nunca deja el fango de la mediocridad. Aprende a encontrarte contigo mismo para disfrutar de tu propia compañía. Sólo así asimilarás la sabiduría que te llevará a la cima.

Tercer Paso: "DA TESTIMONIO DE TUS CONCLUSIONES"

Una vez que hayas permanecido en el valle de la meditación a solas, deberás compartir tus conclusiones con la gente. No tengas miedo de decir algo que ya se ha dicho. Tu manera de comunicarte puedes ser, para muchos, más poderosa y reveladora que las que conocieron anteriormente. Dios puede usar tu estilo único de expresarte para salvar alguna vida perdida. Así que habla, escribe, dicta cursos, da consejos, conviértete en pregonero del amor que has logrado asimilar y vivir en soledad.

Sólo cuídate de no volverte un charlatán o un presumido. No te ufanes de tus conocimientos, no enseñes con altivez. Para hablar debes practicar constantemente la humildad de espíritu y la meditación en soledad. Si así lo haces, aconseja sin miedo. No importa que aún no hayas comprobado la eficacia de tus teorías, porque nunca lo lograrás hasta que las compartas. Hay gente muy profunda que no dice cuanto sabe porque espera que sus secretos la transformen primero en alguien superior. Pero eso nunca ocurrirá. Para que las verdades del amor transformen a una persona debe cerrarse el círculo de compartirlas. Es una especie de broche de oro que sólo muestra su brillo cuando se exteriorizan los nobles ideales. Es una ley infalible: los escritores de superación, los psicólogos, los laicos y hasta los sacerdotes mismos sólo empiezan a vivir plenamente las ideas en las que creen hasta que se comprometen con ellas a divulgarlas.

Los grandes tesoros que no se comparten se vuelven agua estancada que en poco tiempo se descompone y hace daño a quien la tiene.

Es importante recordar que para lograr el éxito en la vida se requiere, primeramente, ponerse en contacto con los conceptos del amor, y una vez frente a ellos seguir tres simples pasos:
La humildad de corazón.
La meditación en soledad.
El testimonio de tus conclusiones.
No puede faltar ninguno de los elementos.

Ahora ya lo sabes. El camino hacia el éxito está a tu alcance. Sólo falta que lo transites.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Aflicción


Abrazos, tristezas, risas, llantos, consejos…
Siempre que caí estuviste allí para darme la mano.
Cuando fue difícil estuvimos juntas.
Si la paciencia desaparecía una sonrisa la traía.

Pero ahora el dolor que siento me agobia
y no puedes curarlo,
porque este sufrimiento es por ti,
por el amor que me embriaga y
ahora me hace apreciarte mucho más.

Quisiera devolver el tiempo y detenerlo.
Quisiera quedarme junto a ti recostada en la hierba
intentando comprender la vida,
abriendo lentamente los ojos,
llorando las injusticias y
riendo las alegrías.

Conocerte se transformó en un arte cotidiano,
Encontrar con una mirada lo que siente tu corazón
no fue fácil, pero lo logré
y eso ahora me duele.

Tengo miedo, desconsuelo e incertidumbre.

No te alejes,
Permíteme un segundo más,
solo uno más;
Y quédate en silencio
para contemplar el mundo en tus ojos,
para ver tu sonrisa y atesorarla,
para llenarme de ti.


Quiero perderme por última vez en aquel lugar que me hace feliz,
quiero gritar silenciosamente que esto no tiene fin
y quiero que nunca te alejes de mí.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Mírame


Todo ha cambiado…
Ya no soy la misma. Me siento diferente.
Si me vieras no me reconocerías, la verdad es que… ni yo estoy segura de quién soy.

¿Me ves?

¿Qué piensas?

¿He cometido muchos errores?

¿Me perdonas haberte olvidado?

Ahora que el tiempo no da tregua, no te recuerdo.

¿Cómo sería tu mirada si estuvieras frente a mí?

¿Te avergüenzo? o ¿soy tu orgullo?

¡Dime! no sigas en silencio.

Me has hecho falta, pero he crecido.
No imaginas la sabiduría que encontré en tu ausencia.

Ahora no se que decir…

Solo dar gracias por heredarme tu tranquilidad,
por haber hecho una base sólida para mi antes de irte,
y por entregarme la oportunidad de progresar.

Lamento recordarte solo cuando tengo miedo o estoy triste,
pero si no te pienso me duele menos la distancia.

martes, 16 de diciembre de 2008

Media frazada


Este es un cuento que me gusta mucho y siempre me hace pensar en que no soy lo suficientemente justa con mi familia. Espero que les guste. (Porsiacaso yo no soy su autora)



Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa. Durante largos años había trabajado con ahínco para sacar a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, respetado por los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna.


A los setenta años, don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, ahora brillante profesional, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera y decidió, por primera vez en su vida, pedirle un favor. Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía el hijo con su familia.


- ¡Hola papá! ¡Qué milagro que vienes por aquí!

- Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy sólo; además estoy cansado y viejo.

- Pues a nosotros nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que esta es tu casa.

- Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo.

- Entonces, ¿No te molestaría que me quedará a vivir con ustedes? ¡Me siento tan solo!

- ¿Quedarte a vivir aquí?

- Sí... claro...pero no sé si estarías a gusto. Tu sabes, la casa es chica... mi esposa es muy especial... y luego los niños...

- Mira, hijo, si te causa muchas molestias olvídalo.No te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano.

- No padre, no es eso. Solo que... no se me ocurre donde podrías dormir.No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo permitirían... o solo que no te moleste...

- ¿Qué hijo?- Dormir en el patio...

- Dormir en el patio, está bien.El hijo de don Roque llamó a su hijo de doce años.

- Dime papá.

- Mira, hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una frazada para que se tape en la noche.

- Si, con gusto... ¿y dónde va a vivir?

- En el patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa.Luis subió por la frazada, tomó unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento llegó su padre.

- ¿Qué haces Luis? ¿Por qué cortas la frazada de tu abuelo?

- Sabes papá, estaba pensando...

- ¿Pensando en qué?

- En guardar la mitad de la frazada para cuando tú seas ya viejo y vayas a vivir a mi casa.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Inspiración v/s razón



Me gusta mucho esta rima de Gustavo Adolfo Bécquer (uno de mis autores favoritos),
Refleja mi constante lucha entre los sentimientos y la razón.


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Sacudimiento extraño

que agita las ideas,

como huracán que empuja

las olas en tropel;


murmullo que en el alma

se eleva y va creciendo,

como volcán que sordo

anuncia que va a arder;


deformes siluetas

de seres imposibles;

paisajes que aparecen

como a través de un tul;


colores que fundiéndose

remedan en el aire

los átomos del Iris,

que nadan en la luz;


ideas sin palabras,

palabras sin sentido;

cadencias que no tienen

ni ritmo ni compás;


memorias y deseos

de cosas que no existen;

accesos de alegría,

impulsos de llorar;


actividad nerviosa

que no halla en qué emplearse;

sin rienda que lo guíe

caballo volador;


locura que el espíritu

exalta y enardece;

embriaguez divina

del genio creador…


¡tal es la inspiración!


Gigante voz que el caos

Ordena en el cerebro,

Y entre las sombras hace

La luz aparecer;


brillante rienda de oro

que poderosa enfrena

de la exaltada mente

el volador corcel;


hilo de luz que en haces

los pensamientos ata;

sol que las nubes rompe

y toca el cenit;


inteligente mano

que en un collar de perlas

consigue las indóciles

palabras reunir;


armonioso ritmo

que con cadencia y número

las fugitivas notas

encierra en el compás;


cincel que el bloque muerde

la estatua modelando,

y la belleza plástica

añade a la ideal;


atmósfera en que giran

con orden las ideas,

cuál átomos que agrupa

recóndita atracción;


raudal en cuyas ondas

su sed la fiebre apaga;

oasis que el espíritu

devuelve su vigor…


¡tal es nuestra razón!


Con ambas siempre en lucha

y de ambas vencedor,

tan sólo el genio puede

a un yugo atar las dos.

martes, 9 de diciembre de 2008

Juguemos


¿Tú?...


Otra vez tú.


¿Y yo?


Mejor no digas nada.


¡Sigue! sigue jugando,

hasta que el sol ya no exista, porque nada es eterno;

hasta que al viento le falte el aire, porque ya no hay suspiros;

hasta que mi sonrisa se apague, porque jamás estuviste conmigo.


Continúa tu juego. Sabes que me encanta jugar.

Quizás ese debería ser mi secreto, pero no lo puedo ocultar.


No creas que eres el único astuto aquí,

yo he puesto mis cartas y tú las normas,

y te confieso algo... no me importan los límites.


Así que ahora me uno a tu juego.


¡Juguemos! Juguemos juntos,

porque ahora ya no importa que la luna prolongue su rabieta,

porque el agua no se extinguirá cuando desaparezca el planeta,

juguemos hasta que la razón nos detenga.


Simplemente juega...

pero juega conmigo.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Final


¿Amar? ¿A eso llamas amor?


¡Qué fácil decirlo sentado en tu cómodo cadalso!


¡Eres un egoísta!


Aquel lejano y contiguo sentimiento que no comprendes

es mi final.


Mis pensamientos están girando,

y ahora comprendo que desde que te conocí estoy huyendo,

pero sin concebirlo me encuentro frente a tus ojos;

ellos me rodean y enmudecen.


Quiero gritar al mundo cuanto te odio, vociferar el dolor y clamar piedad,

porque este silencio no es humano, es tortuoso y mortífero.


Vagar en llamas de fuego es más agradable
que seguir contemplando tu sonrisa.


Tú eres mi final,

jamás seré tu principio

¿Y crees que eso me importa?


Después de deambular tantas horas por calles remotas en mi mente,

siento que no te conozco, tú no eres tú,

no eres a quien esperaba.


Te deseo lo mejor, y espero que alguna vez comprendas

que quise ser tu comienzo y terminé encontrando mi final,

y ni siquiera lo notaste.